La décima temporada de Noche de Poker cerró su fase regular en el Casino Gran Vía con un episodio en el que el heads up tuvo sabor venezolano. Tullio Bertoli, invitado especial de la noche, superó en el heads-up a Roberto Ortiz, se llevó los 1.500 € reservados al campeón y firmó el último billete disponible para la Gran Final.
La cita dejó también una votación del público muy disputada, con Óscar Fernández-Capetillo como gran vencedor popular y con tres entradas para eventos en vivo repartidas entre los cuatro últimos supervivientes.
Tullio Bertoli poker
El octavo episodio tenía un atractivo añadido desde la alineación inicial: Tullio Bertoli no llegaba como un invitado ornamental, sino como un jugador relevante tanto en redes sociales como en resultados de torneos de poker en vivo.
Y es que además de un jugador de poker con más de 230.000€ en ganancias según The Hendom Mob, Bertoli es creador de contenido, una faceta que le sitúa en ese territorio cada vez más importante entre el rendimiento técnico y la divulgación estratégica. Su presencia pública está ligada al análisis del juego y al contenido formativo, especialmente en torno a conceptos como lectura de rangos, mental game y mejora del proceso de decisión. De hecho, junto a Jesús Bertoli es profesor en la escuela de poker PokerTOPPro.
Bertoli encontró pronto el equilibrio entre presencia y paciencia: no necesitó sobreactuar, pero tampoco se escondió. Su victoria no fue fruto de una sola mano aislada, sino de una secuencia de spots en los que acumuló valor, protagonizando hasta cinco eliminaciones.
Los 8 protagonistas del episodio
La última parada antes de la Gran Final reunió una mezcla reconocible de veteranos del programa y aspirantes que se estrenaban bajo los focos del Casino Gran Vía. Entre los jugadores con experiencia previa en Noche de Poker estaban Óscar Sendra, Roberto Ortiz, Óscar Fernández-Capetillo, Luis Miguel Benavent y Ángel José Montoya. Esa base de repetidores garantizaba una mesa menos ingenua de lo habitual, con perfiles ya familiarizados con el ritmo televisivo, los saltos de premios y la importancia de llegar vivos a la fase de votación.
La cuota de debutantes la pusieron Aarón Conde y Aitor Osuna, dos jugadores que afrontaban una dinámica exigente: stacks televisados, decisiones rápidas y una mesa donde varios rivales ya habían sentido antes la presión del formato.
A ellos se sumaba el mencionado Tullio Bertoli como invitado especial, completando una alineación de ocho nombres con incentivos muy claros.
Crónica de la partida
La noche arrancó con Roberto Ortiz tomando una de las primeras ventajas relevantes. Ortiz pagó el raise de Luis Miguel Benavent en river y se llevó un bote importante en los compases iniciales, un tipo de mano que marca tono porque obliga al resto a recalibrar su percepción sobre el rango de call del rival. No fue una mano espectacular por tamaño final, pero sí por mensaje: Roberto no había venido a esperar cartas premium ni a dejarse empujar en calles tardías.
Después llegó una mano que explicó bien el carácter de Óscar Sendra. En un enfrentamiento contra Ángel José Montoya, Sendra sacó adelante un farol y consiguió que Montoya abandonara una mano con top pair. El movimiento tenía mérito porque el farol no solo necesitaba representar fuerza, sino hacerlo contra un rival con una mano que, en muchas texturas, puede terminar pagando por pura inercia. Sendra eligió bien la presión, contó una historia suficientemente coherente y obtuvo el fold que buscaba.
Bertoli empezó a enseñar credenciales poco después. Su primer bote destacado llegó con reyes frente a los dieces de Óscar Fernández-Capetillo. Más allá de la fuerza absoluta de la mano, el spot fue importante porque colocó al invitado dentro de la dinámica competitiva de la mesa. No estaba allí para participar de forma testimonial: estaba dispuesto a construir stack y a tomar decisiones de valor desde las primeras órbitas.
Una de las manos más interesantes del tramo inicial enfrentó a Roberto Ortiz con Óscar Sendra. Ortiz flopeó full, una situación ideal en términos de equity, pero no logró extraer tantas fichas como habría deseado. Técnicamente, este tipo de manos son más delicadas de lo que parecen. Cuando un jugador conecta una mano tan fuerte en flop, el reto deja de ser protegerse y pasa a ser maximizar contra rangos que puedan continuar. Ortiz ganó el bote, pero la sensación fue que el board y la línea de acción limitaron la rentabilidad de una mano que podía haber cambiado de forma más agresiva la arquitectura de stacks.
La primera eliminación llegó en un auténtico choque de trenes. Óscar Sendra encontró ases, la mejor mano inicial del Texas Hold’em, pero Tullio Bertoli conectó trío de nueves en el flop. Las fichas terminaron dentro en turn y Sendra quedó eliminado en octava posición. Es el tipo de spot que resume la crueldad del formato: una mano premium, jugada en un escenario aparentemente favorable, puede convertirse en sentencia cuando el board premia de forma tan directa al rival.
La partida siguió con un bote grande para Ángel José Montoya. Bertoli, que tenía top pair, percibió peligro en river y terminó foldeando. La decisión fue significativa porque mostró una de las virtudes que separan a un jugador agresivo de un jugador sólido: saber abandonar una mano decente cuando la secuencia rival reduce demasiado el valor del bluff-catching. En una mesa televisada, donde cada fold fuerte queda expuesto, renunciar a top pair exige disciplina y lectura.
Montoya aprovechó después su impulso para eliminar a Luis Miguel Benavent. Benavent se jugó el torneo con cuatros, Montoya pagó con doses y el flop trajo un dos que cambió por completo el destino de la mano. Con ese set, Montoya mandó a Benavent a la séptima posición y reforzó una imagen de jugador capaz de sobrevivir a spots de varianza alta. La siguiente baja fue Aitor Osuna, que empujó las pocas fichas que le quedaban y encontró el call de Aarón Conde, encargado de cerrar su participación en sexta posición.
Más adelante se produjo una mano especialmente curiosa por las cartas implicadas y por el valor estratégico del fold. Tullio Bertoli abría con 3♠ 3♣, Roberto Ortiz se movía all-in desde ciega pequeña con Q♠ Q♣ y, por detrás, Ángel José Montoya abandonaba A♦ K♥ desde la ciega grande. El fold de Montoya puede parecer duro desde fuera, pero en un contexto de presión ICM, con un all-in fuerte y jugadores todavía por delante en la estructura de premios, renunciar a una mano tan vistosa puede ser la opción más rentable a largo plazo.
Montoya protagonizó otro gran momento frente al invitado. Conectó escalera en river, apostó buscando valor, pero Bertoli había ligado una escalera superior y respondió con un raise grande. La mano pedía sangre, porque muchas veces una escalera en river se convierte en una mano demasiado fuerte para abandonar. Sin embargo, Montoya encontró un fold excelente. Ese abandono le ahorró una cantidad decisiva de fichas, aunque no pudo transformar la lectura en supervivencia prolongada: poco después quedó eliminado en quinta posición, justo a las puertas de la votación del público.
Con cuatro jugadores en mesa se abrió la votación entre Roberto Ortiz, Tullio Bertoli, Óscar Fernández-Capetillo y Aarón Conde. El público eligió como favorito a Óscar Fernández-Capetillo, que obtuvo la entrada para el 888poker LIVE Barcelona. Aarón Conde terminó segundo y Tullio Bertoli tercero, ambos premiados con una entrada para Noche de Poker El Festival. La votación dejó una lectura interesante: Bertoli estaba encaminado en lo deportivo, pero el respaldo popular se repartió de forma más transversal entre los supervivientes.
De vuelta a la acción, Óscar Fernández-Capetillo se despidió en cuarta posición. No estará en la Gran Final de Noche de Poker, pero su paso por el episodio tuvo recompensa gracias al apoyo de la audiencia y a la entrada para Barcelona. Después cayó Aarón Conde, que estaba muy corto y terminó eliminado en tercera posición. Su salida configuró un heads-up con acento venezolano entre Roberto Ortiz y Tullio Bertoli, un duelo que llegaba con clara ventaja para el invitado.
El cara a cara no se alargó demasiado, aunque Roberto Ortiz todavía encontró una mano para esquivar la eliminación. En un all-in y call previo a la definitiva, Ortiz iba dominado, pero el board terminó decretando split pot y le permitió seguir con vida. Fue apenas una prórroga. En la mano final, Bertoli empujó con K♠ J♦ y Ortiz pagó con T♥ 8♦. Ortiz conectó el diez en flop y se puso por delante, pero un rey en river cambió el guion por última vez. Bertoli completó la remontada de la mano, cerró el heads-up y se convirtió en el último clasificado para la Gran Final.
Clasificación y premios
| Posición | Jugador | Premio |
|---|---|---|
| 1º | Tullio Bertoli | 1.500 € |
| 2º | Roberto Ortiz | 1.000 € |
| 3º | Aarón Conde | 800 € |
| 4º | Óscar Fernández-Capetillo | 650 € |
| 5º | Ángel José Montoya | 500 € |
| 6º | Aitor Osuna | 400 € |
| 7º | Luis Miguel Benavent | 300 € |
| 8º | Óscar Sendra | 250 € |
Votación de la Audiencia
La votación del público volvió a tener un peso específico dentro del episodio. Con la mesa reducida a cuatro jugadores, la audiencia tuvo que elegir entre Roberto Ortiz, Tullio Bertoli, Óscar Fernández-Capetillo y Aarón Conde. El resultado premió a Fernández-Capetillo como favorito de la noche y dejó también recompensa para Conde y Bertoli, que sumaron una entrada para Noche de Poker El Festival.
- 1º Óscar Fernández-Capetillo: Entrada 888poker LIVE Barcelona.
- 2º Aarón Conde: Entrada Noche de Poker El Festival.
- 3º Tullio Bertoli: Entrada Noche de Poker El Festival.
Con esta victoria, Tullio Bertoli completa la nómina de campeones que disputarán la Gran Final de la décima temporada de Noche de Poker el viernes 22 de mayo en Casino Barcelona. Su triunfo añade un perfil peligroso a la mesa final: un jugador capaz de presionar y con gran experiencia, por lo que sin duda va a ser uno de los favoritos. Además, jugará en su "casa" ya que aunque venezolano, Bertoli reside en la ciudad condal.